SI NEWS 2006 sp Travel Report Asia
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Visita del Sr. Peter Postel de Hamburgo Alemania Mayo de 2005
He estado alojando viajeros de Alemania/ Francia/Suiza, pero me gustaría narrar la experiencia de mi familia al alojar al Sr. Peter de Hamburgo, Alemania, quien vino para quedarse por 2 noches y permaneció por una semana en mi casa, entendiendo nuestra cultura, nuestra forma de vida y el sistema de valores de nuestra familia.
Recibí un email del Sr. Peter edad 52 de Hamburgo. El quería saber si podía quedarse un par de noches en mi casa. Le expliqué que vivían conmigo mi anciana madre (quien no se podía mover demasiado, contestar la puerta, etc.) y mi hija, que iba a la escuela. El afirmó que ajustaría sus horarios y no sería un problema para nosotras. Le contesté con una nota de bienvenida por dos noches.
Llegó a nuestra casa y entendió las relaciones en nuestra familia. Nos mostró sus credenciales y fotos de su familia. Apreciaba y había adoptado los valores de Gandhi y era vegetariano estricto y un tomador de té total, encajaba perfectamente en el esquema familiar.
Era programador de computadoras, trabajaba para la Universidad y se había tomado un año sabático para visitar la India y entender las distintas culturas que la habitan. Había viajado por todas partes en la India y permanecido con diferentes familias y había disfrutado de sus estadías con todas ellas.
Estaba ansioso por saber de nuestras costumbres, cómo hacíamos “pujas”. Lo llevé aI templo y también a los negocios, para que se familiarizara con los números de los buses y las paradas. Pensé que tendría dificultades pero pudo arreglárselas para viajar y llegar a tiempo a casa. Me ayudaba a preparar la cena y aprendió el arte de hacer “rasam” y “sambhar”.
Ayudó a mi madre con pequeñas tareas hogareñas y hablándole en inglés y aprendiendo de nuestra cultura. Vio lo bueno de nuestra familia unida y me preguntó sobre el por qué de tener a mi madre conmigo. Le expliqué sobre la filosofía Hindú y sobre cómo los hijos se hacen cargo de sus ancianos padres. Se puso muy emotivo y me dijo “Yo vivo en Hamburgo y mi madre en las afueras de la ciudad, sola, pero luego de haber visto cómo cuidas a tu madre, yo también llevaré a la mia a mi casa en Hamburgo.” Luego de volver a su ciudad me confirmó que su madre se había mudado con él. Esto nos causó una gran alegría, dado que pudimos transmitirle algunos valores Hindúes, que aceptó y pudo aplicar. Mantenemos contacto regular y nos ha enviado fotografías de su familia e hijos y también nos ha invitado a visitar Alemania y alojarnos en su casa.
Esta experiencia nos ha parecido maravillosa y esperamos que se produzcan intercambios similares en el futuro próximo con gran expectativa.
L V Subramanian, Bangalore,
Boletín de Noticias de Servas India
Una ventana que se vuelve a abrir: Turquía
Este fue mi primer viaje a Turkía. Dorothea Schelch había respondido mi email: "Por supuesto puedes quedarte conmigo" Me esperaría en el aerpuerto. Eso resultó un pensamiento reconfortante, porque viajaba sola.
Durante dos días recorrí Estambul siguiendo los consejos de mi anfitriona que estaba ocupada con su labor de maestra. Me dijo que invitaría a otros Servas a una fiesta en la tercer noche. Llegaron con guitarras y cantando. ¡Qué noche maravillosa pasamos en el living! ¡Qué vista! El Bósforo y todos los barcos... "¿Qué te trae a Turquía?" preguntó Ömer. - "Siempre quise visitar Turquía, a los tenía 16 tenía un amigo turco por correspondencia. Me mandaba postales y yo soñaba que visitaba esos lugares. Nos escribimos por 15 años, luego algo pasó y perdimos contacto". –"Dame su nombre, lo encontraré en Internet." -"Erol Karatekin, trabajaba en Ankara para el Ministerio de Agricultura ". Muchas veces había tratado de volver a encontrar a Erol en vano…
No tenía planes definidos para mi viaje en Turquía. Al día siguiente partí rumbo a Bursa. Conocía el nombre de la ciudad; Erol y su familia habían vivido allí algún tiempo. Visité una pareja de Servas en una casa vieja sobre una colina que dominaba la ciudad. Estabamos teniendo una gran experiencia. Al segundo día, cuando volví de una excursión, me dieron la noticia: ¡Erol había sido encontrado! Miré el número de teléfono con asombro. Cuando lo llamé temblaba de emoción: "Erol?" la voz dijo "Mireille?" Era una voz que me llamaba desde el pasado, de 1961. Me invitó a visitar a su familia. Mi viaje tomaba forma. Estaba en camino a Ankara a encontrarme con un antiguo hombre joven.
El camino de Bursa a Ankara fue un revivir de mis días de escolar en Dol de Bretagne, estaba prisionera en el pensionado. Mi amigo por correspondencia turco era mi ventana al mundo. Compartíamos ideas e historias. Luego yo me casé y él también, tuvimos hijos. Un día, perdimos contacto. "Te espero en la terminal de buses" dijo al teléfono. Me resultaba difícil creer que todo era real. Me estaba reconectando conmigo misma, la jovencita de dieciseis años que esperaba ansiosa abrir la carta de Erol.
Hay estaba, en la parada del bus. "¡Hola Mireille!" –"¡Hola Erol!" La gente vivió el momento jamás podía adivinar la historia que escondía el encuentro de estos amigos de pelo canoso. El sacó una foto de su bolsillo y me la mostró, era igual a la que yo había recibido muchos años antes. ¡Si! ¡Realmente era mi amigo perdido! Nos reimos… Luego conocí a su familia, su esposa Muzeyyen, su hija, su nieto, su hijo y su esposa y amigos. Fue como encontrarme con una familia de viejos conocidos.
"¿Te acuerdas del regalo que me enviaste de Inglaterra? Lo tengo." Miré el señalador antiguo que mostraba unos suecos de madera. ¡Nunca soñé con verlos otra vez! "Tenemos que tomar una foto, este es un evento memorable!" Sostuve el precioso regalo y me senté entre Muzeyyen y Erol, que firmaba sus cartas con un: "Tu amigo en Turquía para siempre…"
Esa noche había música en el jardín de enfrente. La gente bailaba al ritmo de una música tan similar a la bretona que me sentí en mi hogar… Mucho más tarde, reflexionando sobre lo sucedido, me di cuenta de que había ido a Turquía en tiempo y espacio, había reclamado los señaladores; mis zuecos de madera de Inglaterra me habían transportado y yo estaba sosteniendo el libro de mi vida…el viaje.
Mireille Perrotte, France
